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9 de junio de 2014

La Ciudad Hospital de Horco Molle

Historia de la Ciudad Hospital de Horco Molle
Son pocos los tucumanos que conocen esta interesante historia 
 


A diferencia de la Ciudad Universitaria cuya iniciativa surge en los estamentos de la UNT, durante el rectorado del doctor Descole,  la Ciudad Hospital fue impulsada por el Ministerio de Salud Pública de la Nación, en el año 1952. El sitio destinado para construirla fue el pié del cerro San Javier, Horco Molle, en terrenos que formaban parte de las 14.000 hectáreas adquiridas por la UNT en 1948 para la Ciudad Universitaria. 

Ambos proyectos son pioneros en la concreción de la arquitectura moderna en América Latina, donde la escuela de arquitectura de la Universidad de Tucumán, tuvo un papel protagónico.
El doctor Ramón Carrillo, por entonces ministro de salud pública de la nación, había realizado estudios sistemáticos sobre la planificación del sistema sanitario argentino, que alentaron teorías inéditas en materia de organización asistencial.  En este marco surgió la Ciudad Hospital de Tucumán, sus propósitos fueron asistir a los enfermos derivados de los centros sanitarios, albergar centros de formación para enfermeras y contener además pequeñas urbanizaciones para el personal médico.  

El arquitecto Eithel Federico Traine fue enviado en 1952 por el ministerio de salud pública para realizar el proyecto, al mismo tiempo se sumó como profesor de la facultad de arquitectura y urbanismo de la UNT.  Allí aglutinó a profesores y estudiantes para conformar el equipo de proyecto.  A partir de 1953, se trasladaron a trabajar en los predios de Horco Molle, sitio por entonces inhóspito y distante de los núcleos urbanos, era la primera vez que arquitectos y estudiantes se instalaban en medio de la selva tucumana, algunos incluso con sus familias, para llevar a cabo un conjunto arquitectónico de aquella escala.  En el grupo de proyecto actuaron el arquitecto Alfredo Horacio Lobo como vice director, el  arquitecto Federico Lerena y los alumnos, Isaias Nougues, Jesus Bermejo Goday, Jose de la Cruz, Oscar Fernández Sabate, Mario Soto, Hector Taboarda, Lucio de Chazal, Fernando García Baron.  La construcción estuvo a cargo de la empresa Sollazo Hermanos.
La Ciudad Hospital fue resuelta con una arquitectura que se ajusta al medio, sin caer por ello en gestos estéticos folclóricos, una síntesis arquitectónica del espíritu de la época y el espíritu del lugar, es decir edificios concebidos entre la modernidad y su propio contexto físico y cultural.  

Viviendas para médicos, escuelas de enfermeras y edificios de servicios se ajustan a la topografía del cerro, al clima, e incluso a los medios constructivos usuales en la mano de obra local, con mamposterías a la vista o basamento en muros de piedra. El pabellón de servicios, conocido con el nombre de “Las cúpulas”, inscribe figuras octogonales, con  una sucesión de cúpulas esféricas de hormigón prefabricado, que otorgan al pabellón un carácter singular en el paisaje de Horco Molle, imagen que nos recuerda al proyecto del centro cívico de la Ciudad Universitaria.
El golpe de estado que derrocó a Perón en 1955 marcó el ocaso de la Ciudad Hospital, aunque su construcción se prolongó por un tiempo, el gobierno nacional rechazó de plano toda iniciativa apoyada durante el peronismo y la Ciudad Hospital de Tucumán, era más allá de su justificado destino social, una obra peronista.

Fue la Universidad de Tucumán la que dio vida a los abandonados edificios, en 1958, el presidente Arturo Frondizi, cedió  a la UNT el uso definitivo y extensivo de todo lo construido en Horco Molle.  Las viviendas fueron ocupadas por docentes e investigadores, mientras que la Escuela de Enfermeras se trasformó en Residencia Universitaria.

La Ciudad  Hospital tiene un enorme valor para la arquitectura moderna argentina y se convirtió en un patrimonio de relevancia para nuestra universidad.  Lo cierto es que la Ciudad Universitaria y la Ciudad Hopital fueron reflejos de un efímero estado opulento, quisieron transformarse en relatos de una modernidad asumida desde la enseñanza, el oficio y la praxis, símbolos de una utopía arquitectónica recreada por hombres que imaginaron, quien sabe, escribir una página sobresaliente en la historia del movimiento moderno desde un recóndito lugar de América Latina.


Video producción de Instituto Cine-fotográfico de la UNT
Basado en la tesis doctoral del Dr. Arquitecto Franco Marigliano
Relato: Maggie Spamer, Fabio Méndez
Guión y Realización: Nestor Díaz Suárez, 2004

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