12 de mayo de 2010

Pueblos Originarios de Tucumán I

Las culturas originarias más evolucionadas se desarrollaron en la región del noroeste, centro y cuyo de nuestro país.




Este artículo fue creado consultando las siguientes fuentes de información:
- Imágenes Ancestrales de Argentina.  Martha Dichiara.  Talleres Gráficos Chamaco, 2006
- Cultura Diaguita, Gonzalo Ampuero Brito, Departamento de Extensión Cultural del Ministerio de Educación de Chile, Octubre de 1978.
- Sociedad Indígena y Encomienda en El Tucumán Colonial.  Judith Farberman y Roxana Boixadós.  Conicet. Universidad de Buenos Aires.  2006.

Primeros Pobladores

Se cree que los inmigrantes prehistóricos deben haber penetrado en el continente americano, hace unos 25.000 años por el estrecho de Bering, en la extremidad noroeste de Alaska.  En aquel tiempo, las dos extremidades, la Asiática y la Americana estaban unidas por masas de tierra cubiertas de hielo.  Según Rodolfo Raffiño.










El proceso cultural  de las culturas aborígenes ha sido segmentado en dos grandes etapas. La nómade, que comenzara hace 12.000 años atrás y la Sedentaria, a partir del 500 a.C.

- La etapa nómade corresponde al periodo de los cazadores que recorrían sus territorios sin construir aldeas.

- La etapa sedentaria se caracteriza por el asentamiento de ciudades estables.  Durante ésta etapa se desarrollaron formas variadas de organización social con grandes y bellas ciudades, como la de los aztecas en el valle central de México, la de los incas, en los Andes centrales y la de los mayas, que ese extendió por la península de Yucatán.



Etapa Nómade: Cazadores
Los arqueólogos denominan Ampajango a la etapa más antigua, correspondiente a los Cazadores Inferiores y Ayampitin a los Cazadores Superiores.  Los vestigios de los cazadores se encuentran a lo largo y ancho de nuestro país.   A la llegada de los españoles el territorio estaba ocupado por múltiples hondas o bandas que correspondían a este estadio.   En la zona de Tucumán estaban los Juríes o Xuríes o Tonocotés y los Lules y Vilelas, mientras que en el resto del país estaban los Chiriguano-Chane, Guaranichanes, Guaycurues,  Matacos, Mataguayos, Chana-Timbues, Charruas, Caingangs, Querandies, Pampas, Avipones, Mocovies, Mbayas, Payaguas, Pilagas, Tobas, Mapuches, Huarpes, Pehuenches, Tehuelches o Gueneken, Shonekas o Patagones, Shelknams, Yamanas, Alacalufes, Haus, Sanavironas y Comechingones. 
El arte de las bandas nómades, cuya actividad principal era la caza, se parece en todas las regiones del mundo.  El estilo es naturalista y directo, ya sean escenas de gran dinamismo referidas a cacerías o danzas o bien reproducciones estáticas del universo natural que rodeaba al cazador.  Cómo ejemplos tenemos La Piedra Pintada en San Pedro de Colalao y los 12 petroglifos en la quebrada del Barón, Tafí del Valle.


Período Arqueológico Ampajango - Cazadores Inferiores
En el noroeste de nuestro país se hallaron restos humanos muy antiguos pertenecientes a pueblos cazadores y recolectores primitivos. En la provincia de Catamarca, fue identificada la Cultura Ampajango de aproximadamente 800 a.C.  Estos hombres eran nómades y se dedicaban a la recolección de raíces y plantas silvestres. Eran tímidos, pacíficos y no guerreaban entre ellos. La familia era simple y monogámica. Su organización era patrilineal. Las mujeres daban a luz en cuclillas, al lado de los ríos. Vivian en cuevas, aleros o barrancos. No usaban prendas de vestir, se cubrían con hojas o ramillas entretejidas. No rendían cultos ni al sol ni a la luna ni a los fenómenos naturales. Dios enviaba el alma al nacer y la retiraba al morir. A las enfermedades las consideraban daños.  Debían luchar contra las fieras, con toscas armas arrojadizas de gruesas puntas rudimentarias talladas en piedra.



Período Arqueológico Ayampitin - Cazadores Superiores
Eran defensores de su hábitat. Vivian en tiendas o chozas de cuero o de ramas. Tenían noción de un ser supremo. Para ellos existían dioses de distintos tipos: zoomorfos, andromorfos, cósmicos, meteorológicos, de montañas, entre otros. Existe una iniciación de los jóvenes en la que, el shaman, que personifica a Dios, es el encargado de guiarlos en el ritual. A los cultos los realizaban en las quebradas o en las cimas de montañas.  Hacían ofrendas de caza a la divinidad. Hacían uso de la naturaleza moderadamente, solo por necesidad.  Los ancestros permanecían en las cumbres de las montañas para custodiar a la familia.  La danza, el canto y la pintura del cuerpo eran rituales.   Son los principales creadores del arte rupestre, a ellos pertenecen las pinturas que en todo el mundo tapizan cuevas y aleros, así como también la talla de escenas de cacerías en las piedras.
Tenías conocimientos de las constelaciones, la idea de solsticios y las tres posiciones del sol. Marcaban la relación del tiempo por lunaciones: tiempo de verano seis lunas, tiempo de invierno otras seis lunas.


Etapa Sedentaria: Agroalfareros
Se caracteriza por el asentamiento en aldeas estables, con una economía basada en la producción de la energía, a través de la agricultura, el pastoreo y la elaboración de cerámica, tejeduría, cestería, etc. Las culturas correspondientes a este período se desarrollaron en la región del noroeste, centro y cuyo de nuestro país, prácticamente en cada quebrada, en cada aguada y en las orillas de los ríos, encontramos vestigios de ésta época, mientras que en la región este y sur del país los cazadores continuaban con su estilo de vida más simple. 

Los Arqueólogos clasifican la etapa sedentaria en tres períodos:

Formativo Inferior, desde 500 a.C hasta unos 650 d.C.  Período caracterizado por una transición del nomadismo al sedentarismo y el consecuente adelanto de la cultura, las artes y las ciencias.

Formativo Superior, desde 650 d.C. hasta unos 850 d.C. Período caracterizado por el desarrollo socio-económico, el crecimiento demográfico y la modificación de los asentamientos que incluyen por primera vez la construcción de fortificaciones.

Tardío o de Desarrollos Regionales, desde 850 d.C. hasta el la entrada de los Incas en 1480 d.C y la entra de los españoles en 1520 d.C.  Período caracterizado por los grandes adelantos en cuanto a la forma de vida, el aprovechamiento de los recursos y la organización social reflejada en la aparición de ciudades.



Período Arqueológico: Formativo Inferior
Este período puede considerarse como una transición entre los grupos nómades netamente cazadores y los grupos sedentarios agroalfareros.  El hombre sigue cazando, mientras la mujer se ocupa de la siembra y de la recolección de los frutos silvestres. 
Corresponde a las culturas desarrolladas desde 500 a.C hasta unos 650 d.C.  Entre las más importantes podemos mencionar:  Tafí (en Tucumán), Ciénaga (en Tucumán, Catamarca, La Rioja y norte de San Juan), Candelaria (en Salta, Tucumán y Santiago del Estero), Cóndor Huasi (en Catamarca y La Rioja), San Francisco (en Salta), Las Mercedes (en Santiago del Estero), Tebenquiche (en Salta y Jujuy) y Alamito (en Catamarca).



Cultura Tafí
Es la cultura agroalfarera más antigua de nuestro país hallada hasta el presente.  Tuvo su centro en el Valle del Tafí, provincia de Tucumán, donde perduró durante12 siglos entre los 300 a.C. y los 900 de nuestra era.
A todo lo largo y ancho del valle que lleva su nombre aparecen aún hoy los vestigios dejados por esta cultura. Amplios círculos de piedra se distribuyen caracterizados por  unidades de residencia familiar, lugares de almacenaje, lugares de procesamiento de los alimentos sobre todo harinas (aparición de gran cantidad de morteros) y lugares de consumo de los alimentos (círculos más pequeños que utilizaban como cocinas con sus respectivos fogones).  Esta distribución de lugares determinados para cada actividad nos habla de una organización mucho más elaborada en cuanto a las actividades diarias. Además de la siembra existen indicios de actividades pastoriles, desarrolladas en las laderas de los cerros.
En sus viviendas, el lugar principal estaba constituido por un patio central en donde se realizaban las tareas familiares. En torno al patio se distribuyen los círculos habitacionales destinados a dormitorios, cocinas o despensas. Al lado de los círculos habitacionales se encuentran otros grandes círculos que no llevan vestigios de techado, por lo que se creen eran utilizados como corrales para los animales domésticos. En cada uno de estos círculos se encuentra un menhir, lo que nos demuestra algunas de sus creencias, así como el entierro en el patio familiar nos habla de la creencia de que los ancestros se convertirán en protectores del hogar. 
Cuando la familia crecía, construían al lado de la vivienda original nuevos círculos con sus correspondientes patios centrales y círculos habitacionales
Se han encontrado fragmentos cerámicos toscos y utilitarios sin decoración, numerosos morteros, piedras planas para moler, fragmentos de huesos de llama y guanaco y torteros de cerámica, estatuillas, puntas de flecha, piedras boleadoras, azuelas para labrar la tierra, hachas, pulidores para alisar las piezas de cerámicas, martillos de piedra y cucharas de cerámica.  El arte incipiente de decoración de los elementos de uso, como tiestos y jarras, esta dado por guardas muy simples de puntos, líneas y la omnipresente Dama que Llora o Aguada.   Su economía fue eminentemente agrícola, conservando sin embargo, la actividad de la caza de los animales que los rodeaban.


Cultura Ciénaga
Esta cultura ha dejado vestigios más fáciles de observar, ya que los lugares donde habitaban no son tan selváticos y el ambiente es más seco, razón por la cual, la humedad no ha destruido los yacimientos.  Sabemos por ejemplo que tuvieron un muy buen sistema de riego, con acequias y represas que aún hoy en día se pueden localizar, seguramente motivados por la misma escasez de agua.
Cultivaron el maíz, hicieron pastoreo de llamas, utilizaron los frutos del chañar y fueron grandes recolectores de vainas de algarrobo.  Con la vaina de algarrobo cortada y fermentada en agua se hacía la aloja, con la harina se hacía el patay, muy rico en proteínas y la vaina fresca se consumía como alimento básico.  De la madera se hacía desde las puntas de flecha y de lanza, hasta los morteros, los husos para hilar, los platos para comer, etc.
Fueron buenos escultores y utilizaron todos los materiales.  En piedra se encontraron boleadoras, puntas de flechas, morteros y recipientes muy pulidos y trabajados.  Se encontraron también hornos especiales para la fundición de metales puros y adornos de cobre y oro martillado, como pendientes, narigueras, colgantes para el pecho, pinzas de depilar y hachas muy filosas en forma de T.  Utilizaron el hueso para la fabricación de punzones, utensilios para tejer y hacer cerámica.   Conocían la música, para la cual fabricaban ocarinas y silbatos.  En el diseño de sus guardas aparecen repetidamente los motivos de serpientes y llamas.


Cultura Candelaria
Se extendió en todo el territorio de nuestra provincia, y en el sur de Salta, siendo el valle de Choromoro el epicentro.  Desde allí ascendió a las cumbres calchaquíes hasta llegar a los valles y trascendió las sierras de Medina para llegar hasta el este de Tucumán y entrar a Santiago del Estero. Todos los lugares en los que habitaron tienen vestigios abundantes de su existencia. 
No Sabemos mucho sobre sus creencias, sin embargo observamos la figura de la Dama que Llora o Aguada, plasmada en sus objetos de uso diarios.  La cerámica da preponderancia a las formas y sobre todo a las formas femeninas. La decoración de jarras y platos es incisa, con guardas variadas, con rayas combinadas, escalonados, puntos, zig-zag, ángulos etc. Representaban también a los sapos, murciélagos, cerdos y aves con cabeza de Aguadora.
Como la zona en la que habitaban es selvática y húmeda son pocos los vestigios encontrados al excavar.  Sus viviendas, eran  perecederas, realizadas con tronco, ramas, barro y paja, tenían forma circular con un agujero en la cumbrera para la salida del humo, con una distribución parecida a las antes descriptas. Una casa central, con fogón y entierro en el patio central.  Enterraron a sus muertos en grandes urnas de cerámica gris negruzca muy bien trabajada y decorada, el ajuar funerario era para la época bastante rico y nos revela si allí estaba enterrado un hombre o una mujer.  Se identificaron lugares que constituían  pequeñas aldeas, casi siempre agrupadas a lo largo de los ríos y muy cerca de las vertientes. Particularmente a lo largo de todos los ríos del departamento de Trancas, se encontraron algunos de estos asentamientos.  Utilizaron la piedra pulida, se encontraron grandes y pequeños morteros, que nos hablan del uso de los cereales como harina, así como también del uso de especies, sal y colorantes.  Se encontraron también puntas de flechas pequeñas, casi siempre de cuarzo blanco o rojo, macanas para la defensa y la lucha, arcos de madera con cuerdas de fibra vegetal, hachas, percutores, cuchillos, azuelas, colgantes de pequeñas piedras tipo laja, aros del mismo material, colgantes simples de oro y anillos de cobre, collares de cuentas de conchas de caracol, pipas para fumar y otras más grandes seguramente para el uso de alucinógenos.





Período Arqueológico: Formativo Superior
Corresponde a las culturas desarrolladas desde el 650 d.C. hasta el 850 d.C.  Los ejemplos más importantes de este período en nuestro país son Aguada (en Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y San Juan) y Sunchituyoj (en Santiago del Estero)
Especialmente Aguada presenta elementos comunes y similitudes con otras culturas desarrolladas paralelamente en otras regiones de América como por ejemplo: Maya, Tihuanaco, Chimu, Recuay, entre otras.


Cultura Aguada
No hay duda de que Aguada, fue una de las culturas de mayor desarrollo del Noroeste Argentino.  La textura delicadísima de su alfarería y la exquisitez característica del diseño nos hablan del espíritu refinado y la prolífera creatividad de este pueblo, que ejerció su influencia sobre una vasta zona del noroeste.
Aguada conoció el trabajo en oro y en los demás metales, hicieron hachas de tipo ceremonial, agujas con ojo, cinceles y campanillas.  Sin embargo, el metal no sustituyó del todo a la piedra en los utensilios de uso diario.
Su economía estaba basada en el cultivo del maíz, la recolección del fruto del algarrobo, la domesticación de la llama y una abundancia de bienes de consumo de la tierra muy rica, por un buen sistema de irrigación y de aprovechamiento de las tierras útiles para el cultivo.
Vivían en aldeas y a sus casas las construían a veces con materiales perecederos como el adobe y la madera, y otras veces con piedra, según lo que abundara en el lugar.  Fueron también buenos escultores.  Existen figuras humanas en cerámica, pipas muy decoradas con cabezas felínicas o de monstruos en relieve, vasos y recipientes de piedra saponita también con figuras en relieve, sobre todo de felinos y guerreros. 
En cuanto a la composición de la cara humana, su expresión más dramática y compleja, se encuentra sin duda en las múltiples representaciones de la Aguadora o Dama Que Llora, deidad agraria asociada con la fecundidad.  En cuanto a la cerámica, que fue su manifestación más importante, podemos decir que fue de textura excelente, quizás por el aprovechamiento del buen barro cerámico unido a la leña de algarrobo y otros árboles fuertes de la zona que permitieron llegar a altas temperaturas.  La sabia selección de la arcilla, el grano fino de la pasta, el punto de cocción y la delgadez de las paredes de los vasos, hacen que a veces suenen a la percusión como porcelana.  De acuerdo con el material empleado, pueden distinguirse dos grandes grupos: el de la cerámica negra o gris oscura con decoraciones grisácea o blanquecina y el de la cerámica rojiza o amarillenta con decoración policroma en color negro, rojo, blanco y púrpura.  Las guardas tienen elementos riquísimos y algunas veces entremezclados como llamas, felinos, pájaros, dragones y serpientes.
El tiempo se mide por las grandes estaciones, la luna rige las mutaciones del reino animal y vegetal y los acontecimientos humanos.  Se intensifican las observaciones meteorológicas y astronómicas.  Expresan un profundo temor por los eclipses de luna y aún más por los de sol.
Período Arqueológico: Tardío o de Desarrollos Regionales
Corresponde a las culturas desarrolladas desde el 850 d.C. hasta el 1480 d.C. en que comienza el período de influencia Incaica, seguido del período Colonial que comenzó en 1520 con el ingreso de los Españoles. 
Este horizonte cultural se desarrolló en las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja y San Juan.   Desde la Quebrada de Humahuaca hasta la provincia de San Juan existieron cientos de poblaciones que corresponden a éste período: Santa María, Calchaquí, Pozuelos, Alfarcito, La Isla, San José, Hualfin, Belén, Sanagasta, Averías, Epiaverías, Las Marías, Vicus.  Innumerables asentamientos en forma de verdaderos pueblos son testimonio de este riquísimo período.


Cultura Santa María
Los arqueólogos llamaron Cultura Santa María a la que se desarrolló entre los años 1000 a 1500 d.C. en el Valle de Santa María o de Yocavil y que influenció  vastos territorios de Catamarca, Salta y Tucumán.
Coincide en gran parte con la etnia diaguita, ya que pueblos de ese origen poblaban la región durante el desarrollo de la cultura santamariana. 
Este valle también fue ocupado por el Imperio Inca desde aproximadamente 1480 d.c. hasta la llegada de los españoles en 1536 cuando Diego de Almagro atravesó el valle en su paso a Chile.
Las viviendas se agrupan formando aldeas similares a paneles de abejas, ubicadas en sitios estratégicos amurallados. Las casas eran de paredes de piedra y la mayoría carecían de puertas.
Las ruinas de represas y acequias, próximas a poblaciones atestiguan una agricultura intensiva con riego. Se cultivaba maíz, papa, zapallo, maní, quino y se recolectaba los frutos del chañar y otras vainas.
Tenían una cerámica tricolor (negro y rojo sobre engobe blanco) en urnas, pucos o boles,  y una cerámica policromo (rojo subido y negro sobre fondo espeso blanco). 
La metalurgia del cobre, el oro y la plata fue también muy desarrollada.



El dominio Incaico en el Noroeste
Se calcula que hacia el año 1480, apenas unos pocos años antes de la llegada de los españoles a América, los Incas llegaron desde el Perú y ocuparon una amplia zona de nuestro territorio.  Si bien llegó hasta Mendoza y luego pasó a Chile, las regiones de mayor influencia fueron los valles y las quebradas centrales del noroeste argentino. 
El objetivo principal de las fuerzas que al mando del inca Túpac Yupanqui avanzaron sobre lo que es hoy territorio argentino, fue de carácter económico, para explotar los yacimientos mineros. La influencia ejercida se extendió a los aspectos politicos, sociales, religiosos y materiales de los aborígenes que en aquellas épocas poblaban las tierras dominadas por los invasores. Se han hallado restos de edificios, construcciones religiosas, tambos incaicos, pucarás, constancias en la alfarería local, restos de los famosos “caminos” que unían largas distancias; además, el idioma quechua se difundió por el noroeste hasta la llegada de los conquistadores españoles.
Conviene aclarar sin embargo que el dominio incaico sobre los indígenas argentinos no pasó del medio siglo y, en consecuencia, fue un lapso que no permitió una profunda transformación cultural .
Los Incas construyeron caminos que vinculaban las distintas zonas dominadas, QHAPAQ ÑAN traducido del Quechua “Gran camino”, en otros lugares se lo conoce como INCA ÑAN o Camino Inca, y los cronistas españoles lo denominaron Camino Real.  Desde Cuzco se desprendían cuatro caminos principales, dirigidos a cada uno de los Suyos, en nuestro caso al Collansuyo, parte sur del Imperio Inca.  En el Noroeste Argentino todavía hoy se lo puede ver en partes solitario por los faldeos de las sierras, o surcando algún valle.
Estos caminos les sirvieron a los Incas para lograr la conquista. Fueron la base del desarrollo del Tawantisuyo, pues eran más que simples caminos, representaba el poder del Estado Incaico.
La construcción de estos caminos, verdaderas obras maestras de ingeniería, unían dos puntos, empleando la menor distancia, con la menor inclinación del terreno, para reducir el desgaste físico, y con abastecimiento de agua y alimentos. En general se construyeron en altura, quizás para obtener una mejor observación y dominación.  Particularmente, en nuestro territorio, estos caminos no fueron construidos exclusivamente por el Inca, quienes encontraron muchas sendas ya hechas por los naturales y las integraron a su red caminera, mejorándolas o adaptándolas a sus necesidades.
En aquella época, estos caminos eran recorridos por los chasquis, que llevaban y traían mensajes a la ciudad de Cuzco, capital del imperio mediante el uso de quipus.  Los quipus eran cuerdas con varios nudos de colores, que dispuestos de determinada manera tenían un significado y permitían transmitir el mensaje y realizar cálculos.  Posteriormente, estos caminos fueron aprovechados por los españoles para lograr su conquista. Luego por criollos, y en la actualidad muchos tramos de rutas están construidos sobre el antiguo Camino Inca.    



Llegada de los Españoles
“Cuando llegaron los españoles, el noroeste del actual territorio argentino era el área aborigen de mayor desarrollo cultural de nuestro país”
En particular, hacia el año 1536, cuando los españoles invadieron el territorio de nuestra actual provincia de Tucumán, encontraron que estas tierras ya tenían dueños:
* Los Diaguitas Calchaquíes
* Los Lules y Vilelas
* Y los Juríes o Tonocotés


Artículo "Pueblos Originarios de Tucumán" elaborado por mitucuman.blogspot.com



Quizás también le interese:

Pueblos Originarios de Tucumán II - Diaguitas - Calchaquíes

6 comentarios :

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  2. muy util y clara la informacion!!!

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  3. ¡¡¡Muchas gracias sinceramente!!!

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  4. Gracias sirvió mucho

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  5. ¡¡¡Muchas gracias por expresarlo!!!

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  6. Muchisimas gracias. Me sirvio un monton !

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